Ahí interviene Cynthia y dice “bueno vamos al Lago Mari Menuco”.
Y hacia allí nos fuimos. Vos ibas adelante y era como que tenías la necesidad de huir de ahí.
Nosotras con Gladys cortamos camino y pasamos a cargar combustible, pero vos ibas a full te perdimos enseguida, los chicos (Leo, Cris y Tami) nos esperaron en el acceso a la Villa del Golf Tenis en el Mari Menuco, cuando nosotros llegamos, vos ya estabas observando y sacando fotos hacia el horizonte.
Yo me acerque a vos a ver a que le sacabas fotos porque el cielo estaba totalmente despejado, solo se veía el color rosado del atardecer mezclado con el celeste limpio del cielo y grande fue mi sorpresa al ver que en la pantalla de la cámara se veían tres cuerpos blancos, sin movimiento y con forma de platillos voladores.
Yo en mi asombro miré como tres veces el cielo y la pantalla de la cámara y no lo podía creer pero era cierto, allí mi sueño se comenzaba a hacer realidad.
Todos estuvimos reunidos en lo alto del barranco unos minutos, corría mucho viento y hacia frío. Estábamos bien abrigados con mantas, la alarma de Gladys se activaba, creo que se activó tres veces, solo se activaba la alarma de su camioneta, siendo que los otros dos vehículos estaban en el mismo lugar y eran movidos con igual intensidad con el viento.
Bueno como en el quincho del Tenis había gente, decidimos bajar hacia la costa del Lago.
Fue increíble la sensación de calor de electricidad que había en el aire, para esto ya nos habías señalado varias estrellas que eran naves, yo solo veía su brillo, Lucia, mi hija me decía los colores que destellaban, yo estaba feliz, Luci también.
Share




