¡Mira que foto esta foto! ¿Verdad que es bellísima?. Y no es porque yo estoy en ella. ¡Jajaja! Parecia un extraterrestre con tanta ropa para paliar el frío.
También fué obtenida – igual que la anterior- el 10 de julio de 2008. Ese día yo cumplía 58 años y estaba con mi hijo Luis, mi amiga Majo y su hija Valentina.
Era el atardecer cerca de Quebrada de Luna, en las sierras cordobesas. Habíamos parado al lado de un arroyito y Majo se entretenía sacando muchísimas fotos.
Grande fue nuestra sorpresa cuando a la noche bajamos todas las fotos a la computadora.
Orgones y más orgones, una fiesta de orgones. Bañadas de orgones.
Gracias a todos los Seres de Luz que nos acompañaron ese día y se manifestaron de esta forma, para que nosotros y la humanidad recuerdemos quiénes somos: NOSOTROS SOMOS PURA LUZ, SOLO QUE LO HEMOS OLVIDADO.

Recuerdo que ese momento para mí era perfecto. Estaba totalmente centrada en el PRESENTE, en el AHORA. No había ni antes ni después, ni pasado ni futuro.
La quietud, los sonidos del silencio de ese sitio, mis encantadoras amigas, uno de mis hijos. Todo era perfecto. Hacía frío pero no importaba.
Estaba oscureciendo pero me tenía sin cuidado.
Era perfecto. Ese momento era perfecto. Era el TODO y la NADA.
Era UNA con cada gota de agua del arroyo, con los sonidos del agua corriendo, con las estrellas que recién comenzaban a asomar en la noche incipiente, era UNA con cada roca, cada mata, cada insecto.
Recuerdo muy bien ese día y esa foto porque durante largo rato sentí que era posible traer el CIELO A LA TIERRA.
NADA y TODO – TODO y NADA -
FUE PERFECTO.
Guauuu!!!! si ahora al escribirlo aún me emociona, imaginate como estaba ese día.
Te dejo con aleteos de plumas de ángeles
Miryam Dietrich
Share




